Brujula

¡Entramos ya en la sexta entrega de la serie! Si has llegado hasta aquí es porque te tomas muy en serio tus finanzas. ¡Felicidades! ;D

Estas últimas semanas hemos trabajado duro en el proceso de reconducir nuestras finanzas y hacernos más conscientes de nuestra vida (yo también he ido ajustando mi presupuesto a la vez que he ido escribiendo los post) y estoy orgullosa de ti por mantenerte al pie del cañón. Te sientes bien cuando sabes que vas por el buen camino, ¿verdad?.

La gestión de tus finanzas no termina por rellenar una hoja con los ingresos y gastos, ni tampoco con haber encontrado un buen sistema para gestionar nuestro dinero. ¡No abandones ahora! Porque llegados a este punto, lo más importante para tener éxito es mantenerlo en el tiempo.

Estos tres sencillos pasos te ayudarán a seguir con tu propósito:

  1. Continúa haciendo el seguimiento de tus gastos

Al principio de esta serie, hablamos de hacer el seguimiento de los gastos, ¿recuerdas?. El objetivo era conocer en qué nos gastábamos el dinero, ver los “fallos” y saber exactamente de donde cortar.

Sin embargo, si quieres que tu presupuesto funcione, y funcione bien, tienes que seguir realizando el seguimiento de tus gastos (cada día o cada semana o cada mes). Los presupuestos pueden cambiar, y quizás tengas que reajustar (sobre todo al principio), para estar seguro de que los números que hiciste coinciden y se alinean con lo que estás gastando realmente.

En general, con un vistazo rápido a tu registro de gastos podrás saber dónde vas bien y dónde mal, si al final de mes tienes un saldo negativo en alguna de las categorías que indicaste…

Por ejemplo, crees que has calculado un presupuesto demasiado ajustado para la categoría “Comida”, pero al analizar la información escrita en el “Registro de cuenta bancaria”, encuentras que la mayoría de los gastos que realizaste en comida fueron en comer en salir a comer. En lugar de añadir más dinero al presupuesto de la categoría “Comida”, considera la posibilidad de reducir los gastos en comidas fuera. Por otro lado, si en el Registro ves que sólo comiste una vez en un restaurante, probablemente lo más conveniente sería recortar en otras áreas para compensar el cambio.

Si tienes que reajustar tu presupuesto, no significa que lo hayas hecho mal. Sólo significa que estas adaptando los números para reflejar tus gastos en la vida real.

  1. Organízate

La clave para seguir un presupuesto no es sólo tener autodisciplina, si no organizarse.

Sin organización, hacer el seguimiento de tu presupuesto o cualquier otro proceso que quieras llevar a cabo, no servirá para nada. Asegúrate de mantener un ritmo constante en el registrar los gastos, archivar los recibos, tener las cuentas equilibradas, etc. Si no lo haces de forma constante, llegará un día en el que el trabajo se acumulará y lo abandonarás por no poder abarcarlo todo.

Estuve varios meses sin hacer el seguimiento de los recibos porque la pila de papeles era tan grande, que me agobiaba solo de pensar en todo lo que tenía que hacer. Quedaban muy bonitos en la mesa de la cocina, jaja… Pero nunca saqué tiempo para registrarlos en mi archivo L.

Ahora, el sistema que tengo me permite registrar todos los recibos de forma inmediata en mi Registro de Cuenta que tengo colgado en la cocina. ¡Así no se me olvida nada!. Mas tarde, los grabo en mi archivo Excel, donde tengo toda la información ordenada. Odio cuando tengo los recibos desordenados en la mesa de la cocina o en mi escritorio, por eso cada 3 ó 4 días hago limpieza para mantenerlo todo ordenado.

También puedes tener organizados todos los papeles de la casa, recibos y demás en una carpeta o archivador. De esta forma, lo tienes todo reunido en un solo lugar, para revisarlos cuando quieras.

 

  1. Emplea el “Dinero Sobrante” para tus objetivos

A no ser que gastes todo lo que ganes, estoy segura de que algo de dinero te “sobrará”.

Tu presupuesto puede tener una categoría que se llame “dinero sobrante”. Ahí registras todo el dinero que “sobra” después de haberlo distribuido entre tus gastos principales. Al principio quizás registres poco dinero, pero cuando hayas aprendido a gestionar tus gastos, estoy segura de las cantidades que obtengas aquí, aumentarán.

Lo divertido comienza cuando, después de unos cuantos meses, tienes el dinero suficiente para dividirlo y crear nuevas metas de ahorro…

 

Por ejemplo:

  • Fondo de Emergencia
  • Fondo para vacaciones
  • Fondo para renovar cosas de la casa (muebles, electrodomésticos…)
  • Fondo para un coche nuevo
  • Fondo para pagar préstamos, amortización de hipoteca…
  • Fondo para ropa, educación, ocio…

Ninguna de las categorías anteriores son necesidades en sí mismas, pero resulta reconfortante poder destinar tu dinero a otros objetivos que te aporten tranquilidad o felicidad, no solo para pagar las facturas…

Las cosas siempre se hacen más fáciles cuanto más las practicas y la gestión de un presupuesto, no es diferente. Pronto, te sorprenderás de todas las cosas que realmente puedes lograr solo por tener un presupuesto.

Los gastos que te vengan ya no te pillaran con la guardia baja porque este “plan financiero” te servirá no sólo para pagar las deudas, si no para ahorrar en lo que realmente necesitas y deseas.

¡La práctica diaria y la constancia te ayudarán a tener éxito!

“No importa qué tan lento vayas mientras no te detengas”, Confucio.

 

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¿Cuál es tu método para mantenerte enfocado y seguir tu presupuesto?

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