Correr

Una de las mayores frustraciones que sentimos muchos de nosotros (entre las que me incluyo) es tener demasiadas cosas que hacer, y creer que no tenemos el tiempo suficiente para hacerlo. Vivimos estresados y siempre corriendo. 

Por supuesto, sentir queno tienes suficiente tiempo” es sólo una percepción, ya que todos tenemos la misma cantidad de tiempo, pero a menudo llenamos nuestro día con demasiadas cosas que hacer.

Creemos que 24 horas no son suficientes para hacerlo todo, pero solo existe un problema de gestión de tareas y organización del tiempo, que debemos solucionar.

¿Cómo encajamos todas las cosas que tenemos que hacer en nuestro día a día?

Simplificando.

Priorizando.

Y dejando lo demás.

Con este proceso, todo el mundo debería poder lidiar con el problema de tener demasiadas cosas que hacer y poco tiempo.

 

Simplificar las tareas

Cuando te das cuenta de que estas tratando de abarcar demasiadas cosas (tareas, compromisos, obligaciones) en un solo día (24 horas), es evidente que no podrás conseguir más horas de las que tienes… así que tendrás que deshacerte de algunas tareas. Simplemente, no podrás hacer todo a la vez.

Es muy útil poner tu atención en todo aquello que haces diariamente para saber en qué cosas empleas el tiempo. ¿Qué sitios web visitas por la mañana? ¿Por la tarde? ¿A qué aplicaciones juegas en tu teléfono? ¿Qué estás leyendo? ¿Qué trabajo haces? ¿Cuánto tiempo gastas revisando el correo electrónico, Facebook, Twitter o Instagram? ¿Cuánto tiempo empleas leyendo blogs o viendo YouTube? ¿Qué cantidad de televisión ves? ¿Cuánto tiempo dedicas a limpiar la casa, a ti mismo o al cuidado de otras personas? ¿Cuánto tiempo gastas en desplazamientos? ¿Hacia qué cosa diriges tu atención?

Haciendo este ejercicio, probablemente te darás cuenta de que dedicas el tiempo a cosas que no te aportan ningún beneficio y te distraen de tus tareas más importantes.

*Idea: Prohíbete a ti mismo revisar el email o ver Facebook hasta que no hayas hecho algunas de las tareas realmente importantes*.

Por otro lado, también debes analizar todos los compromisos que tienes. Si esos compromisos están llenando tu vida, comienza a dejar algunos de ellos, y di “no” a los nuevos. Es vital que alinees tu agenda con lo que es realmente importante para ti, y simplemente no tratar de complacer a todo el mundo.

 

Priorizar

Ahora mira a tu lista de tareas: ¿cuántas de las cosas que tienes que hacer, puedes realmente hacerlas hoy?

Por ejemplo, si sólo puedes hacer tres cosas en el día de hoy, piensa ¿cuál es la más importante?. Encuentra las tareas que tengan un mayor impacto en tu vida y que una vez completados, te vayan a ayudar a completar todos los demás. Elige con cuidado, ya que tienes un tiempo limitado para dedicarte a ellas.

Sin prioridades, reaccionamos a todo lo que nos rodea, en lugar de crear la vida que realmente queremos.

Uno de mis problemas es que me gusta tenerlo todo ordenado, la casa, el coche o cualquier espacio en el que me encuentre. Lo llamo un “problema” porque a veces me impide hacer otras cosas que son más importantes. Por ejemplo, tengo la manía de dejarme la casa y sobre todo el salón recogido antes de salir de casa. Vaya donde vaya. Esto me supone tardar un montón de tiempo en salir de casa, aunque sea a comprar el pan. Incluso, llegar tarde a alguna cita.

Por eso, antes trato de pensar, si esa tarea es realmente importante en ese momento para conseguir lo que quiero. Está bien tener una casa y un espacio ordenado, pero quizás el mejor momento para ordenar no sea antes de salir de casa. Lo que tengo que hacer es organizarme mejor para tener mis cosas ordenadas sin que afecte al resto de mi vida.

  • Si realmente quieres lograr tus sueños, tiene que dedicarles tiempo.

En lugar de llenar la agenda con miles de cosas, que sólo están posponiendo más importantes, párate y tomate unos minutos para pensar en tus objetivos o todo aquello que te gustaría lograr. Después, trata de programa un tiempo para hacer que sucedan.

¿Quieres escribir un libro? Dedica 15 minutos al día para escribir 200-300 palabras. ¿Quieres poner tus finanzas en orden? Escoge un día de la semana para repasar los recibos y trazar un presupuesto que oriente tu dinero hacia tus objetivos.

 

Ahora mismo hazte esta pregunta: ¿Qué tarea elegiría hacer si solo pudiera realizar una en el día de hoy? Esta debería ser la tarea en la que te enfoques a continuación. Sólo esa tarea. No podrás hacer todas las tareas de tu lista hoy, y no puedes hacer las tres tareas principales que escogiste anteriormente a la misma vez. Por lo que concéntrate, de momento, en esa tarea importante.

Al escoger tus tareas con cuidado, estás dando a tu tiempo la importancia que se merece. Puedes escoger las tareas importantes o las divertidas, pero tú eliges y eres consciente de las opciones. Estas tratando tu tiempo como si fuera el don que es: limitado y valioso.

 

Dejar lo demás

¿Qué pasa con el resto de cosas que quieres hacer (o crees que tienes que hacer)? ¿Y si no puedes hacerlas en el día?…

Aquí es donde debes “dejar lo demás”.

En este caso, ya has llenado tu día con las cosas más importantes que tenías que hacer. Esto significa que el resto de cosas que crees que “deberías” hacer probablemente no vayan a encajar.

Si terminas las tareas importantes que elegiste hacer en el día, podrás dedicarte a las demás. O no. De cualquier forma, mentalízate de que es muy probable que no vayas a poder hacerlas hoy.

Si son cosas vitales para ti, programa un día y una hora en tu calendario para hacerla. Ese día dedicarte a esa tarea, la primera. O, también, puedes delegar la tarea a otra persona.

 

Ajustar expectativas

El hecho de priorizar y organizar las tareas, no resulta un problema en sí mismo. El problema viene cuando te sientes frustrado porque no poder hacerlo todo. Tu frustración proviene del ideal de que debes ser capaz de hacer todo lo que tienes en tu lista de tareas. ¡Incluso mucho más!: tienes que viajar, hacer ejercicio, meditar, aprender una nueva habilidad, leer más, ser el padre o madre perfecto, pintar y así sucesivamente. (Hay un chiste que ilustra esto a la perfección XD)

Tus expectativas no coinciden con la realidad y la realidad es que no puedes hacer todo esto en el día de hoy, o incluso en esta semana. Puedes optar por hacer algunos de ellos, pero los demás tendrán que esperar.

Debido a que no se puede alargar el día, (ojalá, como la película aquella en la que compraban el tiempo) necesitas ajustar tus expectativas. No sólo se sentirá más motivado y con más energía, si no que vivirás la vida que siempre has querido. Piensa que eso es todo lo que puedes hacer y así está bien. 😉

***

Aunque llevo tiempo tratando de priorizar tareas para mejorar mi vida, todavía me queda mucho por aprender y me encantaría escuchar tu opinión al respecto.

¿Eres de los que intentan abarcarlo todo? ¿Qué haces para gestionar tu tiempo? ¡Cuéntanos!

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