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Hace más de 4 años que inicié decidí reducir mis gastos y puedo decir, que mi forma de pensar acerca del dinero, y del mundo en general, ha cambiado radicalmente.

Ahora soy más consciente de lo realmente importante para mí, lo que significa que no pierdo dinero en cosas que no necesito.

Hoy en día consigo ahorrar entre un 30% y un 40% de mis ingresos y no me privo de nada, ni a mi ni a mi familia.

También he cambiado malos hábitos de gasto, algunos de los cuales he arrastrado durante mucho tiempo, y ya no me siento como si viviera en escasez. Finalmente me he aceptado por lo que soy, y sé que no puedo comprar nada que haga de mi vida o de mi mejor de lo que ya soy.

Así, cuando alguien me dice que quiere dejar de gastar, les animo fervorosamente a que lo haga, porque si todo el mundo cambiara sus hábitos de gasto se convertirían en consumidores más conscientes, llegarían a hacer más de lo que les gusta y se sentirían tan bien como yo…

Por supuesto, sé que desear dejar de gastar y hacerlo, son dos cosas muy diferentes.

Hay un montón de cosas que tener en cuenta, como los objetivos personales y las reglas que desees establecer e incluso lo que otras personas piensen.

Lo entiendo.

Es posible que tengas entrevistas de trabajo que requieran un traje nuevo, que los niños que crezcan y necesiten ropa cada pocos meses, o que desees irte de fiesta todos los fines de semana porque solo se vive una vez.

Lo entiendo.

Pero yo también he ido de fiesta, he hecho entrevistas de trabajo y hoy tengo una familia que mantener.

Así que sí, lo entiendo.

Tú y solo tú, puedes saber dónde debes dejar de gastar. Todos gastamos dinero en cosas diferentes, lo que significa que nuestros objetivos y reglas también son diferentes.

Sin embargo, hay una cosa que todos tenemos en común y es la dificultad de cambiar un mal hábito.

Cuando tratas de cambiar tu forma de actuar, tu cuerpo y tu mente salen de tu zona de confort y notarás cierta resistencia al cambio.

Al avanzar en el proceso, descubrirás esos hábitos que tenías incrustados y que se ocultaban detrás de una máscara de “gasto inconsciente”. Y si te mantienes firme en el camino el tiempo suficiente, muchas de las cosas que creías imprescindibles, ya no lo serán.

Llegados a este punto, lo que quiero decir es que cada uno tiene una situación diferente y el dejar de gastar en cosas innecesarias te hará descubrir muchas cosas sobre ti mismo y encontrarás formas creativas de conseguir lo que deseas, sin tener que sacar una tarjeta de crédito.

Tus objetivos podrían ser gastar menos, ahorrar más dinero en general, aprovechar las cosas que ya tenías o simplemente convertirte en un consumidor más consciente.

Mi objetivo con esta serie es ayudar a organizarte y animarte a pasar por el trago de “dejar de gastar”, para que puedas alcanzar tu meta, sea la que sea.

En la 1ª Parte, te ayudaré a comprometerte con tu éxito. De momento, no te preocupes por las posibles dificultades que pueda haber… vamos a centrarnos en cómo empezar.

 

Cómo iniciar un plan para dejar de gastar

  1. “Limpia” tu casa

Antes de embarcarte en esta aventura, lo primero es empezar por tu casa y deshacerte de todas las cosas que ya no usas. No te limites a colocar las cosas, analiza si lo usas o no, averigua lo que necesitas para mantenerlo y deja de lado todo lo demás. Ordenar tus cosas te informará de la cantidad de dinero que has perdido en cosas que no usas y te servirá de motivación para no perder más dinero en el futuro. También te dará una imagen general de la cantidad de cosas que ya tienes.

 

  1. Haz inventario de lo que guardas

Es muy fácil olvidar la cantidad de cosas que poseemos, cuando hablamos de cajones, armarios y cajas. Cuando haya terminado de ordenarlo todo, sería buena idea hacer un inventario de las cosas que guardas. No hace falta ser excesivamente exacto y apuntar cada bolígrafo que guardes, pero puedes hacer algo así:

 

  • Paso 1: Pasa por cada habitación y apunta 1-5 elementos de los que tengas más cantidad. Por ejemplo, es posible que tengas un montón de champú, acondicionador y crema en el cuarto de baño; muchas camisetas y pantalones en el dormitorio; y libros, revistas, DVDs y juegos en la sala de estar. Para empezar, escribe los nombres de estos artículos.
  • Paso 2: Haz un inventario de los artículos. Si tienes 4 botellas de champú o 17 camisetas – suma todo lo que tienes actualmente “en stock” y escribe el número al lado. Estas son algunas de las cosas que no podrás comprar durante el periodo de “no gasto” – al menos, hasta que te quedes sin ellos y necesites reponer.

 

  1. Escribe tres listas

Después de ordenar la casa y hacer inventario, se van a dar dos situaciones: tienes cosas que no necesitas comprar porque tienes suficiente y hay algunas cosas que, de hecho, vas a tener que comprar durante el periodo de “no gasto”. En este caso, debes hacer tres listas:

 

# 1 – Lista “Lo Esencial”: ¿Cómo decidir en qué debes y no debes gastar?. La respuesta es sencilla: debes gastar en todo lo que necesites para sobrevivir y aquello que utilices a diario: comida, artículos de aseo, luz, gas o transporte, etc. Revisa cada habitación de tu casa y revisa cuáles son los artículos que utilizas todos los días. (*)

# 2 – Lista “No Esencial”: Los artículos de esta lista deben incluir los artículos que te gustan y sueles comprar a menudo, pero no necesitas a diario: libros, revistas, velas, esmalte de uñas, muebles, etc. Esta lista será diferente para cada persona. Escríbelos y no te olvides de incluir las cosas del inventario, que ya tienes.

(*) Te habrás dado cuenta de que no incluido aquí otros gastos el Ocio, como salir a cenar o ir de viaje. Si deseas incluir esas cosas, ¡hazlo! Recuerde que las reglas las pones tú. Yo las he incluido en las lista de “no gasto”, porque deseaba recortar el gasto en esto radicalmente debido a que se estaba incrementando demasiado. Aunque por hacerlo una vez a la semana, no pasa nada.

 

# 3 – La lista de artículos que puedes comprar: Por último, escribe una lista al comienzo de cada año e incluye cosas que necesitarás. Otra opción es hacer la lista después de hacer la limpieza de tu casa y el inventario, para saber exactamente lo que necesitarás.

Al tirar aquello que no necesitas y hacer balance de lo que tienes, piensa en lo que vas a poder necesitar en el periodo de “no gasto” y añádelo a la lista. Nota: No incluir cosas como un jersey nuevo cuando ya tienes 4, 6 trajes/vestido diferentes para las 6 bodas que tienes previstas. Normalmente, con tener 1 o 2 trajes, puede ser suficiente. Pero si prevés que necesitarás algo más, apúntalo en la lista.

 

  1. Date de baja de todas las newsletters de ofertas y promociones.

Ahora que tienes las tres listas con todo bien detallado de lo que puedes comprar y lo que no, es el momento de eliminar las tentaciones.

En muchas ocasiones he recibido por lo menos 3 correos electrónicos en un solo día de tiendas que me hacían una super oferta irresistible que no podía ignorar porque no volvería a ver ese precio nunca más. ¿Qué pasó? Que los precios bajaron de nuevo al mes siguiente, pero nunca me di cuenta. En lugar de eso, me pasaba por la web y compraba directamente lo que ofertaban, solo 5 minutos después de haber recibido el correo. Si alguna vez te ha pasado esto, tienes que probar Unroll.Me.

Unroll.Me permite darte de baja de cualquiera o todos los boletines a los que actualmente estás suscrito de forma fácil y sencilla. Amazon, Apple, Groupon, Let’s Bonus, Aliexpress, etc, etc, etc – con un solo click se irán. Si quieres ir un poco más allá, te sugeriría que dieras unlike a todas las tiendas a las que sigues en las redes sociales. No te sientas mal por ello, incluso si es la tienda de tu amigo. Durante los siguientes 30 días o 1 año, estás eligiendo proactivamente dejar de gastar, y si no dejas de recibir ofertas puedes caer en la tentación de gastar.

Si quieres ir auuun mas allá, puedes eliminar los artículos favoritos que tengas en el ordenador para comprarlos algún día. Una vez tuve casi 50 páginas de Amazon como favoritos, de todos libros que quería leer. OUT!

 

  1. Configuración de una cuenta de ahorro para las “no compras”

Por último, no importa cuál sea tu objetivo final, al no comprar ahorraras dinero, es obvio. Lo que quieras hacer con ese dinero es decisión tuya, pero sería buena idea depositarlo en una cuenta de ahorro solo para este objetivo. La cantidad de dinero que decidas poner cada mes depende de ti. Empecé ahorrando 100€/mes, por lo que dejaba de gastarme por comer fuera.

Una idea mejor es hacer una trasferencia automática del dinero que tengas tentación de gastar. Por ejemplo, si quieres comprarte un libro, y que ya has puesto en el carrito de la compra on line, coge esa misma cantidad y transfiérela a tu cuenta de ahorro. ¡No lo pienses!

Si desea ponerte algún recordatorio adicional para evitar gastar dinero, imprime un par de estas tarjetas que te adjunto aquí, recórtalas y dóblalas alrededor de las tarjetas que utilizas más a menudo. Puedes escribir el último día en que finalizará tu proceso y apuntar en la parte posterior las cosas que puedes y no puedes comprar.

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Este post de casi 1800 palabras, es bastante largo, pero el trabajo duro empieza ahora.

He elegido hacer dos partes de este post, para hacerlo más asequible. Limpiar y ordenar la casa podría llevarte días o incluso semanas, hacer inventario y escribir tus listas no debe hacerse con prisa y la mejor forma de preparar el camino hacia el éxito es eliminando las distracciones/tentaciones. La creación de un plan para el dinero ahorrado será la guinda del pastel.

Próximamente, compartiré contigo mis ideas para hacer frente a los imprevistos que puedan surgir y cómo manejar estas situaciones para que puedas completar con éxito tu periodo de “no-gasto”.

¿Hay algo que quieras preguntar o comentar? ¡Cuéntanoslo!

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