vivir sueldo pequeño ahorromania

Cuando nació nuestra primera hija, decidí reducirme la jornada laboral.

En algún momento, me planteé la posibilidad de pedirme una excedencia. Deseaba quedarme en casa cuidando de mi retoño un tiempo. Aunque por otro lado, deseaba poder volver a mi trabajo, hacer cosas diferentes y no sentirme sólo una teta con patas ;P

Analicé las ventajas e inconvenientes y decidí intentar compaginar las dos cosas.

Después de tener a mi segunda hija, me reduje aún más la jornada. Trabajar y cuidar de un hijo a la vez no es tarea fácil, y con dos hijos, se vuelve una tarea titánica. Para mí, fue una buena opción.

Lógicamente, esto ha provocado una reducción de mis ingresos para lo cual me he tenido que preparar.

Quedarte en casa, ¿si o no?

Quedarme en casa, suponía un gran problema. No solo añadíamos todos los gastos que tiene un recién nacido, con los cuales teníamos experiencia cero, sino que se juntaban el estrés financiero y emocional de vivir con un solo ingreso. Son dos grandes cambios a la vez.

Por supuesto, sé que no seríamos los únicos que pasarían por esto. Casi todos los padres primerizos en alguna ocasión se plantean la opción de que una persona se quede en casa, y otros muchos que vuelven al trabajo comienzan a tener dudas en algún momento sobre si uno de ellos podría quedarse en casa.

De todas formas, aún no descarto la opción de la excedencia. De hecho, tengo un plan por si realmente lo necesitáramos y me apeteciera hacerlo.

Entonces, ya sea que hayas tenido tu primer hijo o ya tengas varios, quiero ofrecerte una hoja de ruta para hacer que la transición a un solo ingreso sea un poco más fácily un poco menos estresante.

 

Paso 1: Define tus nuevos gastos.

Es muy probable que tus gastos tengan que cambiar cuando solo tengas un solo ingreso. Si lo haces al mismo tiempo que llega el niño, obviamente vas a tener nuevos gastos para el bebé. Pero pase lo que pase, la realidad es que vas a recibir menos dinero y, por lo tanto, es probable que no puedas permitirte el lujo de gastar tanto dinero.

Entonces, el primer paso es estimar cómo se verán esos cambios. Ahora seré honesta contigo: no vas a entender esto realmente bien. Es imposible saber exactamente cómo se verán tus gastos en esta nueva situación hasta que realmente estés allí, pero puedes hacer una estimación para comenzar a prepararte.

Primero deberás analizar lo básico: ¿cómo son tus gastos hoy? Si ya estás manteniendo un presupuesto o haciendo un seguimiento de tus gastos, tendrás una buena idea de lo que gastas actualmente en un mes normal. Si aún no conoces esos números, te sugeriría leer esta guía donde, entre otras cosas, te explico lo que hacer para controlarlo: Guía para Controlar tus Finanzas (y tu Vida).

Entonces, tendrás que pensar en dos cambios distintos:

  1. Nuevos gastos del bebé, y
  2. Reducción del gasto en base a los nuevos ingresos (reducidos).

 

  1. ¿Cuánto costará el bebé?

Si estás teniendo tu primer hijo, esta es la pregunta del millón, ¿verdad? La respuesta honesta es que no hay forma de saberlo con certeza antes de que llegue, pero existen varios estudios donde analizan unas cifras aproximadas.

Puedes encontrar estos estudios aquí, aquíy aquí.

Pero esos son simplemente números promedio que pueden o pueden no reflejar tu situación personal. Cuando nos estábamos preparando para nuestra primera hija, revisé los números y saqué o agregué cosas donde tenía sentido para nosotros.

Si quieres saber un poco más sobre los gastos que tuvimos esos dos años, y los trucos que utilicé para ahorrar, aquí hay tres post que podrían ayudarte:

Aquí hay otro consejo que puede hacer este proceso un poco más fácil. Cuando hicimos esto por nosotros mismos, no nos preocupamos por ser demasiado específicos con respecto a cómo cambiaría nuestro presupuesto. Es decir, no nos preocupamos acerca de cuánto gastaríamos de más en comida en comparación con nuestro presupuesto de ropa, u otras cosas de ese tipo.

Tratamos de ajustar la cifra de gasto anual que obtuvimos de este estudio, unos 7000€, dividimos ese número por 12 y asumimos que ese sería el gasto medio que tendríamos al mes. Así hicimos el proceso más simple.

 

  1. ¿Cómo cambiarán tus otros gastos?

Por supuesto, la llegada de un bebé no será el único cambio. Uno de vosotros cambiará de un trabajo a tiempo completo por el que ingresa dinero a un trabajo de tiempo completo que no lo hará. Eso traerá un conjunto propio de cambios en los gastos.

Algunos de tus gastos cambiarán naturalmente como consecuencia del cambio en los hábitos diarios. Tal vez gastes menosen gasolina para ir y venir del trabajo, pero tal vez gastes másen electricidad ya que estarás en casa más tiempo durante del día. Y probablemente, también gastes menos en salir (confía en mí, estarás demasiado cansada).

Es probable que otros gastos deban disminuir básicamente porque tendrás un ingreso menor. Esas elecciones concretas dependerán de ti, pero tendrás que ver tus nuevos ingresos, los nuevos gastos para el bebé y ver si hay alguna parte de tu presupuesto que debas recortar.

 

Paso 2: Comienza a vivir con tus gastos proyectados y ahorra el resto

Bien, ahora tienes una idea de cómo se verá tu presupuesto una vez que llegue el bebé y estés viviendo con un solo ingreso. Ese es un gran paso, pero no es el final.

Ahora lo que puedes hacer es comenzar a vivir con ese nuevo presupuesto unos meses antes de que realmente tengas que hacer el cambio. Esto hará dos grandes cosas para ti:

  • Tendrás la oportunidad de resolver algunos de los problemas antes de que realmente tengas que hacer el cambio. Vivir con un ingreso menor va a requerir de trabajo en equipo. Probablemente será una transición financiera difícil ya que tienes que adaptarte a nuevos hábitos y nuevos patrones de gasto.
  • También puede ser una transición emocional difícil. Cuando dos personas comienzan a compartir por completo el dinero que una persona está ganando, es un escenario favorable para que afloren sentimientos desagradables por ambas partes.

Es mejor tratar de resolver algunos de estos problemas ANTES de que nazca el bebé. Los primeros meses son bastante complicados… Aunque ¿Y si haces el cambio al mismo tiempo que llega el bebé?

Bueno, tendrás tantas cosas por las que preocuparte, que ocuparte de los asuntos financieros del día a día quizás se convierta en tu rato de relax XD

 

Construye un bunker de ahorro

Si vas a tener un bebé, aparecerán nuevos gastos. Pero en general, es probable que gastes menos una vez que cambies a un único ingreso, sencillamente porque tendrás menos dinero para gastar.

Por lo tanto, durante este período de prueba, en el que vivas de un ingreso pero aún tengas los dos, debes destinar algo de dinero extra hacia una cuenta de ahorros. Ese ahorro adicional te dará un pequeño colchón que te permitirá quitarte estrés en el proceso de transición. Como un pequeño fondo de emergencia adicional para ayudarte en esos primeros meses.

Lo ideal es comenzar el proceso unos cuantos meses antes de que nazca el bebé, para permitirte construir un colchónmás grande. Cuanto antes puedas hacerlo mejor. Lo peor que podría suceder es que acumules más ahorros de los que realmente necesitas (¡vaya!).

¡Buena suerte!

***

Vivir de un solo ingreso ciertamente no es para todos. Algunas familias necesitan ambos ingresos para poder subsistir. Y algunos padres/madres simplemente aman demasiado su trabajo como para renunciar a ello.

Pero si la idea de quedarte en casa te resulta atractiva, utiliza estos consejos para realizar una prueba antes de comenzar. En el peor de los casos acumularás un poco de ahorro extra antes de volver a trabajar como siempre. Pero si finalmente te decides a hacer el cambio, esta preparación debería hacerlo mucho más fácil 😉

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