Hace tiempo, compartí mi sistema para presupuestar sin tener un presupuesto. Una forma de mantenerme alineada con mis metas de ahorro y no estresarme por si cada compra que tenga que hacer encaja en mi plan. 

Gran parte de este sistema consiste en asegurarte de que puedes manejar los gastos irregulares, que son esperables y surgen de vez en cuando. Ya se trate de una rueda pinchada o un viaje de última hora que me gustaría hacer, no quiero tener que preocuparme por adaptar ese tipo de cosas a un “presupuesto”, y no quiero agobiarme por saber si el dinero está ahí cuando lo necesite.

Tampoco quiero tener que tirar de mi fondo de emergencia, que solo está disponible para emergencias reales (como perder un empleo), ni en cosas que debería estar anticipando como parte de mi vida diaria.

Entonces, ¿cómo manejo esos gastos irregulares con el mínimo esfuerzo y el mínimo estrés? Haciéndolos parte regular de mi plan mensual.

Así es como puedes hacerlo.

Paso 1: haz una lista de los gastos irregulares más comunes

Si ya realizas un seguimiento de tus gastos, puedes usar esos números para identificar qué tipos de gastos irregulares tienes de manera regular.

Pero si no, no te preocupes por todo eso todavía. Lo más importante es comenzar, así que tómate un minuto o dos para anotar al menos algunos de tus gastos irregulares más comunes.

Por ejemplo:

¿Tienes un coche? Necesitarás dinero para el mantenimiento.

¿Eres dueño de tu casa o responsable de cualquier reparación en tu alquiler? Necesitarás dinero para el mantenimiento de la casa.

¿Vas al médico? Necesitarás dinero para todo lo que ello conlleve.

¿Te gusta viajar? ¿Compras regalos a la gente? Esas cosas también requieren dinero.

Esta lista no necesita estar completa. Lo que sea que se te ocurra está bien. Por otro lado, agregaría una categoría de “gastos varios” para cubrir todo lo que no tienes en la lista. He estado haciendo esto durante años y todavía tengo una categoría “miscelánea”.

Paso 2: Calcula el gasto “mensual” de cada artículo

Haz una estimación rápida de cuánto gastas al año por cada una de las cosas de tu lista. No pasa nada si todavía no sabes los números reales. Nuevamente, lo más importante aquí es comenzar para que tus estimaciones mejoren. 

Luego, para cada gasto, toma ese número anual y divídelo por 12. Eso te da un “presupuesto” mensual estimado para cada uno.

Como ejemplo, digamos que normalmente viajas 3 veces al año y terminas gastando un total de 2,000€ aproximadamente entre los tres viajes. Eso sale a un promedio de 166.67€ al mes.

Anota esa cantidad “mensual” para cada artículo. Lo usarás en el paso 3.

Paso 3: Automatiza los ahorros para cada uno

Bien, ahora tienes tu lista y tienes una cantidad mensual estimada que gastas en cada artículo. Ahora es el momento de comenzar a hacer esos gastos irregulares un poco más regulares. Entonces, ¿cómo lo haces?

En realidad es bastante simple. En lugar de tratar con ellos a medida que surjan, ahorra por adelantado. En una cuenta de ahorro solo para ellos. Separados de la cuenta donde pagas el resto de facturas.

Tomemos como ejemplo nuestro gasto “mensual” de 166.67€ para viajes.

El primer paso es configurar una cuenta de ahorro para “viajes” (uso ING para hacer esto, pero hay muchas opciones. *Si vas a abrirte una cuenta en ING, mándame un email para poder beneficiarnos los dos ;)). 

Luego, configura una contribución mensual automática de 166.67€ de su cuenta corriente a esa cuenta de ahorros y ¡VOILA! Ya no tienes que preocuparte por si tienes el dinero para viajar. Simplemente puedes revisar tu cuenta de ahorros dedicada a ello para ver cuánto hay allí.

Puedes usar exactamente la misma configuración para cosas como el mantenimiento del coche, reparaciones en el hogar, atención médica y cualquier otra cosa que SABES que se presentará, pero no puedes predecir cuándo.

Y cuando realmente necesites gastar dinero en una de esas categorías, simplemente transfieres la cantidad correspondiente desde la cuenta de ahorros a tu cuenta corriente.

¡Y como si fuera magia, has hecho tus gastos irregulares regulares!

Pero espera…

Si no quieres estar pendiente de transferir el dinero o no puedes hacerlo en ese momento, una opción sería utilizar una tarjeta de crédito. Con ella puedes gastar el dinero primero y preocuparte por transferirlo a tu cuenta corriente después (antes de la fecha de vencimiento de la factura). Elimina cualquier problema que pueda surgir por no tener el dinero en tu cuenta corriente en todo momento.

Sea cual sea tu banco, configura una cuenta de ahorros y vincúlala a tu cuenta corriente, por si alguna vez realizas una transferencia de tu cuenta corriente, el dinero pueda salir automáticamente de tu cuenta de ahorros.

Puedes llamar a tu banco y pedirles que te ayuden a configurar esto, y también asegurarte de que no te cobren ningún gasto al hacerlo. Hago mis operaciones bancarias básicas con ING y configurar este tipo de cosas es fácil y gratuito.

Por otro lado, si no quieres tener diferentes cuentas de ahorro separadas para cada gasto irregular, puedes tener solo una.

El único problema es que es un poco más difícil hacer el seguimiento de la cantidad de dinero que has reservado para cada grupo. Una opción sería usar Excel. Otra opción sería un usar una App como Fintonic, u otras, y rastreé por ti. Es una aplicación gratuita, pero si puedes la mejor opción podría ser si hacer el seguimiento por tu cuenta para comenzar.

Paso 4: Haz el seguimiento de tus gastos y haz ajustes

Comenzar con unas estimaciones iniciales es un gran primer paso, pero a largo plazo probablemente querrás usar números más precisos.

La forma más fácil de hacerlo es mediante el seguimiento de tus gastos, de lo que hablo aquí. No necesita realmente mantener un presupuesto, solo haz un seguimiento de lo que gastas en diferentes categorías para que con el tiempo puedas comenzar a obtener algunos números reales.

Esto no solo te ayudará a ajustar las cantidades de tus ahorros automatizados para asegurarte de que no estás ahorrando o subestimando, sino que puede ayudarte a descubrir nuevas categorías que necesitas gestionar y te hará más consciente de aquellas que están fuera de control. 

Paso 5: Descansa 

No hay nada más estresante que un gasto grande e inesperado, que no sabes cómo vas a pagar. Cuando esa amenaza está constantemente sobre ti, hace que sea más difícil disfrutar de las cosas que haces todos los días.

La mejor parte de esta estrategia es que te permite relajarte. Al ahorrar automáticamente para cosas como el mantenimiento y los viajes cada mes, has conseguido regular tus gastos en esas áreas y te aseguras de poder manejar los imprevistos cada vez que ocurran.

La buena planificación financiera le permite estar tranquilo hoy, sabiendo que tienes “el mañana” controlado. Este sistema es una de mis claves para hacer precisamente eso.

***

¿Qué te parece este sistema? ¿Tienes algún otro sistema para controlar los gastos irregulares? ¡Cuéntanoslo en comentarios!

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