En post anteriores, te hable sobre el motivo para tener un presupuestocómo hacer un presupuesto desde cero.

En este punto, esperamos que estés listo/a para hacer algunos cambios en tu vida para tomar el control de tu situación financiera. O tal vez ya hayas comenzado, y con suerte hayas visto algunos beneficios.

¡Eso es genial! Esos primeros pasos pueden ser muy divertidos porque en general hay muchas oportunidades para hacer un progreso rápido.

Pero hay un obstáculo común con el que muchas personas se topan una vez que se ponen en marcha: una pareja que no te apoya.

Es posible que tu pareja no esté tan entusiasmado/a con el presupuesto como tú. Hay muchas razones potenciales para esto, tanto buenas como malas, pero no importa la razón, puede ser difícil si vosotros no estáis de acuerdo. 

Y, honestamente, esto también es una fuente de tensión en tu relación. Es posible que te moleste que él o ella no quieran ayudarte a calcular tu presupuesto. Y tu pareja podría sentirse agobiado si presionas demasiado. Es algo sobre lo que te gustaría avanzar, pero evitando presiones. 

Así que en este post me gustaría darte algunas ideas para que tu pareja se una al presupuesto sin crear un conflicto y ni sentirse presionado. El objetivo es poneros a los dos en el mismo punto y trabajar juntos hacia los objetivos comunes.

Predica con el ejemplo

Sé el cambio que deseas ver en el mundo

Ghandi

Comencemos con lo que NO debes hacer: no le digas a tu pareja todas las formas en que crees que él o ella podrían mejorar en la forma de administrar su dinero. No importa cuánta razón tengas, probablemente no tengo que decirte por qué eso no funciona.

En lugar de eso, comienza mirándote a ti mismo. Concéntrate en las cosas que puedes controlar y comienza a mejorar aquellas áreas que necesites. 

Podrían ser pequeños hábitos como preparar un tupper para el trabajo. O podría ser algo así como negociar tu seguro del coche o cambiarte a una empresa de telefonía más barata.

Cuando realices estos cambios, puedes hablar de ellos con tu pareja. Y no tiene que algo de lo que alardear. Simplemente menciónalo como algo en lo que estás trabajando, al igual que puedes hablar de algo que te ha pasado en el trabajo. 

Al concentrarte en ti mismo, puedes comenzar a realizar mejoras de inmediato sin tener que convencer a alguien más para que se incorpore. Y estarás liderando con el ejemplo, que con suerte te ayudará a convencerle en el futuro.

Pide ayuda con tus propios problemas

Una vez que hayas empezado a hacer algunos de tus propios cambios, lo siguiente será tratar de convencer a tu pareja para que también comience a hacer cambios. Después de todo, esto es un esfuerzo en equipo, ¿verdad?

Definitivamente así es, pero en este momento es probable que ese tipo de solicitud haga que tu pareja se sienta juzgado y lo ponga a la defensiva, que no es exactamente dónde quieres que esté tu compañero de equipo.

Lo que puedes hacer en cambio es pedirle ayuda a tu pareja con tus propios problemas. ¿Dónde estás luchando personalmente para dejar de gastar? ¿Cuáles son las cosas por las que te gustaría ahorrar pero no sabes cómo?

Hazte vulnerable y pide ayuda.

Pedir ayuda de esta manera tiene algunos grandes beneficios:

Con suerte, recibirás ayuda en algo con lo que estás luchando.

No estás de ninguna manera juzgando o criticando a tu pareja. De hecho, en realidad los está halagando al pedirle su ayuda.

Abre las líneas de comunicación entre vosotros dos de una manera positiva y constructiva.

Es probable que fomente sentimientos positivos hacia ti y tus esfuerzos.

Al ayudarte a resolver tus propios problemas, es posible que tu pareja te haga pensar sobre cosas que podrías mejorar.

Realmente es un win-win, y es una excelente manera de comenzar la conversación.

Establece un horario regular para hablar

Más que nada, este es el hábito que os mantendrá a los dos en el mismo camino y trabajando hacia los mismos objetivos.

Tener una hora programada regularmente en la que los dos podáis sentaros, y hablar sobre vuestras finanzas, hace una GRAN diferencia. Te aseguras de que ningún problema llegue a ser demasiado grande antes de ser discutido, y que vosotros dos siempre tiréis en la misma dirección.

Estas reuniones son un buen momento para pedir ayuda, como mencioné anteriormente. También son un buen momento para hablar sobre objetivos conjuntos: las cosas que te emociona trabajar juntos.

De hecho, preguntarle a tu pareja cuáles son sus objetivos y luego ayudarle a hacer algunos planes para conseguirlos, puede ser un buen lugar para comenzar. Cuanto más te entusiasmes por hacer que tu dinero trabaje para ti, mejor.

La frecuencia de estas reuniones depende de ti. Puede ser semanal, cada dos semanas, o incluso una vez al mes. Pero sea lo que sea, convierte esa reunión en una prioridad. Esto ayudará mucho.

Es estos post te doy más trucos: Como hablar de dinero eficazmente con tu pareja

Darse dinero de «gasto libre»

Cuando comencéis a trabajar en esto, la mayoría de las cosas de las que probablemente hablaréis son los objetivos conjuntos en los que estáis trabajando. Después de todo, es esa visión común la que te permitirá construir una vida que os haga a ambos verdaderamente felices.

Pero cuando TODO se convierte en una decisión conjunta, las cosas pueden comenzar a sentirse un poco claustrofóbicas. Puedes comenzar a perder el sentido de ti mismo, y eso puede llevar a cierto resentimiento y, eventualmente, a que existan desacuerdos con el plan.

Una buena manera de combatir eso es presupuestar un poco de dinero de “gasto libre” para cada uno.

Esta es una cierta cantidad de dinero que cada uno de vosotros puede gastar como le plazca, sin hacer preguntas. Permite que ambos conserven cierta independencia, sin que eso afecte al resto de tu plan.

De vez en cuando, es bueno concentrarse en uno mismo sin preocuparte por cómo afectará al resto de tu familia. Esto les proporciona a ambos esta forma de libertad. 

Es este post te doy más trucos: Como encontrar el equilibrio en la pareja

Dale tiempo

Estar alineado con tu pareja es importante. No siempre estarás de acuerdo en todo y no necesariamente tienes que tener la misma participación diaria en tus finanzas. Pero el éxito a largo plazo definitivamente requiere que al menos estéis trabajando para alcanzar los mismos objetivos y asumiendo la responsabilidad conjunta de lograrlo.

Sin embargo, es normal que tarde un poco en llegar. El dinero es una de esas cosas donde diferentes personas se dan cuenta de su importancia en diferentes momentos.

Miro mi propia situación y realmente no sabía lo que estaba haciendo financieramente cuando me independicé. Me llevó algo de tiempo reconocer que primero era importante tener un sistema, e incluso me llevó más tiempo crear un sistema que funcionara para mí.

Entonces, si tu pareja no está totalmente de acuerdo desde el principio, no te preocupes, porque eso es normal. Regresa a los pasos anteriores y comienza enfocándote en ti mismo. Involúcrale pidiéndole ayuda e intenta que la cosa fluya a partir de ahí. 

Probablemente llevará algún tiempo y algo de prueba y error, pero encontréis algo que funcione para ambos.

***

¿Y tú? ¿Cómo consigues que tu pareja ahorre? ¡Cuéntanos tus trucos! 😉

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