8 formas de apreciar lo que tienes

¿Sientes a menudo que te falta algo?¿Que no tienes lo suficiente? ¿Envidias lo que tienen los demás y compras cosas que realmente no necesitas?

No estás solo. Nuestra cultura se ha centrado en el consumo de todo tipo. Estamos convencidos de que cuanto más tengas, más feliz serás.

Si eso fuera cierto, Estados Unidos, que tiene el 5 por ciento de la población mundial, consume el 30 por ciento de sus recursos y crea el 30 por ciento de sus desechos, sería el lugar más feliz de la Tierra. Pero de acuerdo con el Informe Mundial de Felicidad 2018, está en el puesto 18, muy por detrás de los países escandinavos, Suiza, Canadá y otros. Y, en general, su índice de felicidad ha ido disminuyendo considerablemente en la última década.

La falsa promesa de satisfacción que se nos presenta en la publicidad nos atrapa en un ciclo de búsqueda sin fin, convencidos de que si este producto o esa experiencia no lo hacen, solo debemos necesitar uno más.

Un círculo vicioso de “Deseo-compra-decepción”y vuelta a empezar.

Consumir, a menudo proviene de la sensación de que te falta algo. Si tu cerebro está concentrado en lo que no tienes, entonces serás infeliz.

Tienes todo lo que necesitas

Romper el ciclo de consumo no siempre es fácil, pero es totalmente posible. Estas estrategias pueden ayudarte a consumir menos y sobre todo apreciar lo que ya tienes.

  1. Elije un artículo de tu casa al azar. Pregúntate: ¿Esto me gusta? ¿Tiene algún propósito? ¿Realmente lo necesito? Si no, considera donarlo o reciclarlo. Repite el proceso con dos objetos mañana, tres al día siguiente, y así sucesivamente.

Cuando le preguntas a la gente qué es lo que más quieren en la vida, rara vez alguien responde: ‘Quiero acumular tanto como sea posible’. Queremos relaciones fuertes, queremos sentirnos bien con lo que hacemos y con nosotros mismos. Sobre todo, queremos tener el tiempo, la energía, el enfoque y la pasión para hacer lo que queramos.

¿Qué pasaría si pudiéramos tener todas esas cosas como resultado de consumir menos?

Cuanto más acumulamos, más energía mental invertimos para cuidarla. Cuando comienzas a aceptar que lo que tienes es suficiente y empiezas a deshacerte de cosas, reducir las compras, las redes sociales, comer en exceso, cualquier cosa que involucre el modo «entrada«; puede ser emocionante.

  1. Pon ropa para una semana en una maleta, como si te estuvieras yendo de viaje. Luego usa solo lo que has metido durante esos siete días. Observa cómo te sientes teniendo un armario más pequeño.

La gente a menudo cree que reducir sus posesiones significa tirar todo menos una mochila y algo de ropa interior. Pero se trata de entender lo que significa cada artículo para ti.

Gracias a los viajes que hecho durante los últimos años, he aprendido a llevar menos cosas en la maleta y a utilizar menos cosas.

Durante mi viaje a Gambia me perdieron la maleta y me quede con lo puesto. Por entonces (2009), encontrar ropa o útiles de aseo no me fue tarea fácil. Así que, tuve que aguantar varios días con la misma ropa, lavándola a diario…

Desde entonces:

Siempre trato de llevar lo justo en la maleta cuando viajo. Tanto para mí, como para mis hijas.

Cada temporada, al realizar el cambio de armario, tiro o dono todo aquello que ya no necesito. SIN PIEDAD.

Y cada vez que lo hago, me siento más libre.

  1. Juega a no gastar. ¿Cuántos días puedes aguantar sin comprar ropa, baratijas o pequeñas «recompensas»?

¿1 día, 2, 3…? Observa el dinero que has ahorrado. Todo el dinero que no te has gastado puedes destinarlo a una cuenta de ahorro y pasar al siguiente nivel con la Plantilla para ahorrar 1000€ el próximo año! ¡Anímate a conseguir el objetivo! J

La repetición es la madre de la destreza.

  1. Intenta espaciar el tiempo entre las veces que vas al súper. Te sorprenderás lo creativo que puedes ser con las sobras. Además, aprovechas lo que tienes y reduces el desperdicio de comida.

Nicodemus, autor de “Minimalismo: un documental sobre las cosas importantes”, decidió cambiar sus hábitos de consumo porque quería más control sobre su vida, a la vez que trabajaba 80 horas semanales en un buen trabajo. Durante dos años, se centró en comprar menos, gastar menos, cortar sus cuentas y pagar su deuda.

Luego, sin previo aviso, perdió su trabajo. Sus ingresos se redujeron y aun así admitió que «era lo mejor que pudo haberle pasado«.

Nicodemo se había vuelto tan experto en vivir por debajo de sus posibilidades, que cuando se quedó sin trabajo, supo que podía cubrir sus necesidades y aun así ver el futuro de forma positiva.

Se dio cuenta de que, gracias a su nuevo estilo de vida, «podría evitar encontrar otro trabajo que requiera la mayor parte de mi tiempo y optar por algo que disfrute«. “Tendré más tiempo para las personas que amo, lo que ha sido una gran lucha para mí desde que comencé mi ascenso en la empresa«.

  1. Antes de entrar en una tienda, haz una lista, o para y pregúntate exactamente qué vas a comprar. Luego ve a por ello y paga.

Comprar de esta manera te ayudará a distinguir entre deseo y necesidad, que te servirá de múltiples maneras: menor acumulación, más ahorro…

  1. Mira alrededor en una habitación de tu casa. Si sufrieras un desastre natural y perdieras todo lo que ves, ¿qué echarías de menos? ¿Te sentirías aliviado si se perdieran ciertos artículos? ¿Qué es tan duradero que podría sobrevivir a una inundación? Deje que esa información te guíe en las elecciones futuras.

Esta es una buena forma de poner las cosas en perspectiva.

Al comprar productos de alta calidad y duraderos podrás realizar compras con menos frecuencia y reemplazar menos productos. Quizás, algunos productos de calidad sean caros, pero la inversión compensa.

Entonces, cuando compres algo nuevo, dona o recicla otra.

Esto viene bien para los niños. Les llenamos la habitación de cosas que al final ni si quiera utilizan. Además, hacerles felices puede ser increíblemente barato.

  1. Observa un objeto cualquiera, como si nunca lo hubieras visto antes: los detalles, el color, la forma. Esta técnica de mindfulness entrena tu mente para enfocarte en una cosa a la vez y mantenerte presente.

Ya sea que estés comiendo, bebiendo, hablando, leyendo, intenta mantenerte presente.

Muchas veces, compramos por costumbre, aburrimiento o seguimos comiendo cuando en realidad ya no tenemos más hambre. Vamos anestesiados por la vida, y comemos o gastamos más de lo que necesitamos. Apreciar y mantenerse en el momento presente puede ayudarte a conocerte y hacer solo aquello que te hace feliz.

  1. Escribe en un diario. Un día, escribe lo que comes, lees, trabajas, bebes, incluso lo que sueñas despierto. Escribe solo anote un par de oraciones cortas sobre cada uno. Luego léelos unos días después. Es probable que te sorprendas al descubrir cuántos momentos no recuerdas porque estabas en “piloto automático”.

Es sorprendente cuántos detalles se nos olvidan. Probablemente esto sea bueno para las cosas malas, pero no tanto para las buenas! ;P

El registrar las cosas también puede venir bien para tus finanzas. Echa un vistazo a nuestro Registro de Gastos en Excel, ¡ideal para este tipo de seguimiento!

***

Un estudio indica que alrededor del 90% de nuestra felicidad proviene de cómo procesamos el mundo. Solo el 10 por ciento es externo. Puedes ser feliz o infeliz, dependiendo de cómo mires.

¿Y tu? ¿Has probado ya alguno de estos trucos para apreciar lo que tienes?  Nunca se sabe lo que puede convertirse en un hábito con el tiempo, por lo que siempre es bueno probar las cosas y ver qué pasa, ¿no?… ¡Cuéntanos!

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