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Después de unos cuantos años reduciendo mis compras, hoy por hoy, puedo decir, que casi me he olvidado de ellas por completo. A veces, siento un deseo repentino de comprarme una revista o un esmalte de uñas, generalmente cuando estoy en la cola de algún supermercado o en la fila para pagar algún artículo. La mayoría de las veces, nunca pienso en ir de compras, porque sé que no hay nada que pueda comprar que me haga la vida mejor de lo que ya es.

Ha sido un viaje alucinante en el que me he dado cuenta de la vida tan rica y llena que ya tengo. Cuando no piensas en todas esas cosas nuevas que acumular, tienes mucho más tiempo para disfrutar de lo que tienes y todo lo que la vida te ofrece. Lo que comenzó como una decisión momentánea de ahorrar para el bebé que venía en camino, se ha convertido en la adopción de un estilo de vida minimalista.

En el camino, he descubierto 3 verdades sobre el minimalismo:

  1. Tienes más tiempo (para hacer lo que quieras). Al principio, esto puede parecer obvio. Cuando tienes menos cosas en casa, tienes menos cosas que limpiar. Tiene sentido, ¿no? Puedes limpiar todas las superficies de tu casa (mesas, encimeras, estantes..) y ordenarlas en tiempo record, si no tienen muchas cosas encima. Ya no me pego maratones de limpieza los fines de semana. Esto va más allá. Todos los objetos que tenemos requiere un poco de atención. Ahora que tengo menos desorden físico, mi cerebro parece que también tiene menos desorden mental. El tener una lista de cosas por hacer, me molesta. En lugar de ello, mis mañanas son más eficaces. Recojo rápidamente y dedico el tiempo a lo que realmente me importa: da un paseo, quedar con amigos, leer, escribir… Es increíblemente liberador.
  2. Te vuelves más ingenioso. Me encontré con dos pares de pantalones que estaban rotos por la entrepierna. Como la idea era no ir de compras, mi única otra opción era arreglar las cosas que ya tenía. Una de mis metas era aprender a reparar mi propia ropa. Así, en lugar de tirar los pantalones, pedí ayuda a mi madre para que me diera una lección de costura. Con su ayuda, la semana pasada, cosí el bajo de unos pantalones de mi hija. Me encantaría saber hacerme un vestido sencillo o una falda. Ese será mi próximo reto ;).
  3. Revela lo que más te importa. El hecho de dejar de gastar tanto me ha demostrado que no necesito consumir para sentirme mejor conmigo misma. Siento que mi brújula se ha reajustado para dirigirse a un nuevo norte. He decidido que el minimalismo será mi nueva hoja de ruta. Esto me hace tomar conciencia de mi misma, ya que constantemente me obliga a preguntar: ¿esto añade algo positivo a mi vida o solo resta? Finalmente me dedico a las cosas que más me gustan, como escribir en el blog, pasar tiempo con la familia y amigos, resérvame algo de tiempo para mí, dormir más, comer mejor, etc. Y la lista sigue… Cuanto más feliz soy, más me doy cuenta de lo fácil que es conseguir hacerlo realidad.

 

Estas Navidades, te propongo un plan.

“Tal vez la Navidad no venga de una tienda, tal vez la Navidad signifique algo más.” -Dr. Seuss

Estas fiestas, se prevé que los españoles se gasten 682 euros en Navidad, lo que supone un 4% más que el año pasado. Concretamente, invertirán la mayor parte de su gasto navideño en regalos, a los que destinarán 262 euros, seguido por alimentación (198 euros), ocio (69 euros) y viajes (126 euros).

Desafortunadamente, esta manía de comprar los días de fiesta está basada en creencias tóxicas. El origen se encuentra en una sociedad condicionada a actuar impulsivamente y a tratar de resolver los problemas con las compras. Todo esto está impulsado por las grandes corporaciones que apelan a aspectos egoístas y egocéntricos. Y la filosofía que alimenta este exceso es la creencia de que las compras nos darán la felicidad. Pero no es verdad.

Lo vemos cada diciembre, cuando el ciclo de gastos navideños comienza de nuevo. Lo reconocemos el mes siguiente, cuando la conversación se convierte inevitablemente en hacer dietas, reorganizar el hogar y quitarse deudas. Aún más, si nos miramos más cerca, podemos ver nuestro comportamiento la semana siguiente, donde nuestros cubos de basura están desbordados con los residuos de las cenas y los regalos.

La felicidad no se puede comprar en una tienda.

De hecho, creo que podemos hacer mucho más que simplemente comprar en la temporada navideña:

Apreciar lo que tenemos.

En realidad, la felicidad nunca se encuentra en factores externos a nosotros. La felicidad se encuentra en apreciar lo que tenemos y aceptarnos como somos. Decidir vivir feliz con lo que hoy tenemos es una de las decisiones más liberadoras que cualquiera puede hacer. Y te abre la puerta a innumerables posibilidades.

Valorar tener más experiencias, que tener cosas.

Evitar comprar en Navidad no significa que debamos renunciar a expresar el amor a través de los regalos. De hecho, hay un sinfín de ideas maravillosas para regalar que puedes investigar. Una buena idea es regalar experiencias. Es original y una experiencia la recordará siempre.

Valorar las relaciones por encima de las compras.

Regalar es interesante. Sacrificamos nuestro tiempo y dinero por poner algo fabricado en una caja con el propósito de mostrarle amor a otra persona. Podemos dedicarle mucho tiempo a realizar las compras de estos regalos. ¿Qué pasa si decidimos pasar ese tiempo con nuestros seres queridos en lugar de en una tienda para comprarles cosas? Ese tiempo estará mucho mejor invertido. Hoy en día, dedicarle 60 minutos a alguien no tiene precio y es mucho más valioso que cualquier cosa que puedas comprar.

Actuar responsablemente con tus finanzas.

En esta temporada navideña, en lugar de añadir más deuda a nuestras deudas y estrés extra a nuestras vidas, podemos actuar con mayor responsabilidad con nuestras finanzas. No te gastes lo que no tienes, por mucho que te influya la presión cultural para hacerlo. En vez de endeudarte más, hazte un regalo y quítate deuda. 😉

Invertir tu dinero en un bien social.

Hay muchas necesidades a nuestro alrededor: a nivel internacional, nacional y local. Mientras que te dedicas a buscar en los estantes de las tiendas el regalo perfecto para “alguien que lo tiene todo”, 768 millones de personas no tienen acceso al agua potable, y 2.500 millones de personas viven sin un saneamiento adecuado. Pero no hace falta irse muy lejos. Seguro que en tu comunidad hay alguien que no lo está pasando bien. En lugar de comprar cajas de regalo perfumadas, tu dinero podría ser utilizado para hacer un mundo mejor y una vida más digna para muchos otros.

Buscar un significado más duradero.

Cada nuevo día es una oportunidad para lograr algo nuevo en tu vida. Podrías crear en lugar de consumir, aprender algo nuevo o lograr cambios y significados duraderos. Diciembre no tiene por qué ser un mes solo dedicado a los eventos programados o las largas esperas en las cajas registradoras de las tiendas. Al igual que en cualquier otro mes, puedes seguir buscando el significado, el propósito y el cumplimiento en tu vida. Y por lo que veo, esas cosas todavía no están a la venta…

Recordar que los recursos de nuestro mundo son limitados.

Hay un proverbio de los nativos americanos que dice: “No heredamos la tierra de nuestros antepasados, la tomamos prestada de nuestros hijos”. En esta temporada navideña, debemos tener en cuenta que los recursos de nuestro mundo son realmente limitados. Elige comprar (o no comprar) responsablemente.

Ser un mejor ejemplo para nuestros hijos.

Muchos padres se preocupan por la idea de que sus hijos se sientan mal si no reciben los juguetes suficientes (o justos) en la mañana de Navidad. Creo que deberíamos dejar de preocuparnos por este aspecto y enseñar a nuestros hijos valiosas lecciones en esta temporada navideña. Podemos enseñarles sobre el gasto dentro de sus posibilidades. Podemos enseñarles sobre el cuidado de los menos afortunados. Podemos enseñarles sobre el amor y el sacrificio, y cómo ninguno de ellos depende de una cuenta bancaria. Esta es una temporada valiosa para los padres. No lo desperdiciemos concentrándonos más en las compras navideñas que en la crianza de nuestros hijos.

Recordar la verdadera razón de la celebración.

Para muchos, las navidades tienen sus raíces en la religión y la espiritualidad. Para otros, representa un tiempo para pasar en familia o regalar. Independientemente del origen que le pongas, es una estación de celebración para todos. Sin embargo, muchos de nosotros hemos cambiado el verdadero origen por buscar la Navidad perfecta, como vemos en la televisión y en los catálogos. Y como resultado, muchos de nosotros pasamos más tiempo buscando lugares donde pasarlo bien, que creando el espacio para celebrar el verdadero significado de la misma.

¡No me malinterpretes!. No quiero decir que evites todas las compras navideñas en las próximas semanas. Sólo digo que, si puedes hacerlo mejor estas fiestas, hazlo 😉

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12 Post que leer en vez de ir de compras estas Navidades 😉

Hay muchas personas que han adoptado un estilo de vida minimalista y creo que es interesante conocer sus experiencias. Por eso, te propongo estos post donde Antonio de Inteligencia Viajera, Isa y Juanmi de Más y mejor o Jon Valdivia, te cuentan sus experiencias con el minimalismo.

Consejos para adoptar una vida minimalista:

Otros post para reflexionar:

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¿Tú también has adoptado un estilo de vida minimalista o crees que eso no va contigo? ¡Cuéntanos tu opinión!

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